martes, 4 de octubre de 2011

La ciudad que se le salió de las manos a Luis Pérez


Entre los años 2001 y 2003, cuando el Alcalde de Medellín era Luis Pérez, nuestra ciudad vivió situaciones realmente graves. Cómo sería que el entonces Presidente Álvaro Uribe tuvo que meter la mano para sacar del embrollo a Lupe con la Operación Orión.


Hagamos memoria. Mientras el Alcalde Luis Pérez viajaba por el país con bastantes lujos, y elegía señorita Medellín para mandar a Cartagena, en los barrios se vivía la peor guerra por el control de los territorios entre bandas, combos, guerrillas y paramilitares.


La violencia urbana en Medellín era de interés general para el país. Sociólogos, psicólogos, abogados, periodistas y muchas universidades y ONG empezaron a estudiar el tema tratando de entenderla desde diferentes aspectos: por los poderes que se apoyan en ella, por las consecuencias de la degradación de la guerrilla, por el papel del narcotráfico, por el gran número de jóvenes que quedaban atrapados en la guerra, por las alternativas que se ensayaban y, muy particularmente en Medellín, por el papel pusilánime y en ocasiones cómplice de las autoridades.

El caldo que dejó Luis Pérez.

El periódico El Colombiano publicó un "censo" de las organizaciones que esa época actuaban en Medellín. El artículo se llamó Medellín: 20 años de llanto en las calles . Léanlo completo y verán que refleja la impotencia que se vivía por la complacencia, la negligencia o la complicidad con el crimen organizado.

Por ahora, les traigo un resumen de los combos que se movían en esta ciudad ante la vista gorda del alcalde Luis Pérez. Es un retrato de la ciudad que se le salió de las manos a quien hoy quiere aparecer como “El Pacificador”. Es un mapa de las organizaciones criminales, fenómeno que debió atender  el gobierno de Álvaro Uribe con estrategias como la Operación Orión.




   Los barrios
   Milicias  y Combos

Comuna Nororiental
Barrio
Bandas
Manrique Oriental
La 30 u Oficina, Los Marines, La 41, Los Píldoras, Los Tobis, Los Chiches, La Terraza y La Montañita.
Manrique Transmayo
La Batea y La 30.
Santo Domingo
La Torre, La 29, La silla, El Trébol
Popular
Los Costales, Cañada Negra
Nuevo Horizonte
Los joyeros
Villa del Socorro
Los champús
Andalucía La Francia
La 49
Granizal
La Cancha, La 38, El Plan
Santa Rita Zamora
Los Triana
Aranjuez
Los tubos, La terminal, La arboleda
Santa Cruz
El Hueco, La 103
Comuna Centrooriental
Caicedo La sierra
Bloque metro, El morro, La Libertad
Caicedo
Los mexicanos
Enciso Boston
Los conejos, De praga, Las castas
La Milagrosa
Marquetalia, El alacrán, El nacional, Pablo Escobar
Buenos Aires
Los cerros, El Mayey o Caunces, El Plan, Del gordo o David.
El Salvador
El Salvador
San Diego
El Buda
Comuna Centrooccidental
Aures
Depósito, El Chispero
Robledo
Los búcaros, La oficina, Los Gómez, Matallana, El hueco, La cuchilla.
La Iguaná
La Iguaná
Antonio Nariño
Los cuquitas
El Pesebre
Los paras
San Javier
Los cobres, Los zaros, Los colchoneros, El socorro.
Vallejuelos - Blanquizal
Los Cap
Belencito Corazón
Los Cap
París
La banda de Frank, Los tintos fríos, Los ranchos.
Santander
Beto, Los ranchos, La 115
Picachito
Picachito, Los rieles
Doce de octubre
Los Sotos, De Guisao, Los caretrapos, La 30 del doce.
Castilla
Los machacos, Los mondongueros, El carrusel, Los lecheros, La 98 o sancochos, La 70, La imperial.
Alfonso López
Los cola y pola.
Kennedy
La oficina.
Corregimiento de Altavista
Altavista
Los chivos, Autodefensas, Los mister o sabor latino, Los piñeros.
Zona Suroccidental
Barrio Antioquia
Los ranchos, Los coquitos, La 24, La Estefanía, La cueva.
La Raya
La Raya, El bolo, San Rafael, Combo de Tavo.
Las Violetas
Las Violetas, Los Magníficos, Las Mercedes, Belén Zafra.
Corregimiento San Cristóbal

San Cristóbal
San Cristóbal, De Piru.
Corregimiento de San Antonio de Prado
San Antonio de Prado
Limonar I y II.

Campo de Guerra, eso parecía la ciudad en tiempos de Luis Pérez, quien hoy se hace llamar "El Pacificador".



Luis Pérez: ¿El Pacificador? 1


¿Quiso “comprar la guerra”
pero consiguió un ejército?

Cómo Luis Pérez fue corretiado en la Comuna 13 y terminó firmando pactos con Don Berna

Por qué sabe con certeza que "los delincuentes no están en La Alpujarra sino en los barrios"

En el artículo de la Revista SEMANA “Veto a campañas” el candidato Luis Pérez afirma que a él los desmovilizados lo quieren mucho y por eso lo apoyan en su campaña para regresar a la Alcaldía de Medellín.
Según el popular Lupe, "A mí los desmovilizados me quieren porque cuando fui alcalde empecé el proceso con ellos". ¿Cuál fue el proceso que empezaron Lupe y los paramilitares? ¿El de la desmovilización? No. Ese fue sólo un paso más del trabajo que estaban realizando desde mucho antes.

Con la desmovilización sólo quiso darles legalidad a los delincuentes que se agruparon en la Corporación Democracia, para ponerlos luego a su servicio y seguir haciendo política “desde la legalidad”.

Lo sacaron “tallao” a chumbimba
Aculillado, con tembleque, más asustado que un berraco, así aparece en esta fotografía el "Pacificador de la Comuna 13" Luis Pérez. Siendo alcalde, las bandas lo sacaron tallado de la Comuna 13. Después vino la operación Orión que, aunque cuestionada en algunos aspectos, fue la manera en la que el gobierno nacional intentó poner algo de orden en una zona a la que ni el alcalde podía ingresar.

Uno de los récords de Luis Pérez es el de haber sido el único alcalde expulsado a chumbimba de la Comuna 13. No pudo entrar, ni pudo quedarse, ni imponer la Ley; solo pudo “comprar la guerra”.

Es que esa fue su estrategia: pagarle a los pillos para que no dispararan más. Nada de programas sociales de impacto. Nada de apoyo a la autoridad legítima, no: “deles plata, deles contratos, póngalos a devengar así no hagan las cosas por las que se les contrate”.

Ese esquemita lo impuso el ex asesor de paz Luis Guillermo Pardo, antiguo guerrillero del M19 que, en medio de sus vueltas y revueltas, "ha aterrizado de barriga" en el Partido Conservador, en el PIN y ahora cae a la nómina de Lupe para tratar de resucitar a los combos con contratos.

Este hombre conoce el mundo de la delincuencia y la delincuencia lo conoce a él. Y los delincuentes acuden a él. Cómo será ese conocimiento mutuo que este señor sabe primero que la Interpol sobre los encuentros de delincuentes en otros países.

Con esta fórmula Lupe se les entregó a los combos. Cuando lo corretiaron y lo hicieron salir a punta de bala de la Comuna 13, cambió el esquema: empezó a pasarles plata y nunca les pidió los fierros. Claro, se creó una burocracia armada en las calles que contrataba con la Alcaldía y, por las noches, iniciaban el segundo turno, el de la ilegalidad.  Por eso es que él puede afirmar con tranquilidad que "los delincuentes no están en La Alpujarra sino en los barrios".

Los delincuentes se enquistaron en organizaciones como las Juntas de Acción Comunal para contratar con el Municipio y no tuvieron necesidad de entregar un solo fierro. Y les quedaba la noche para el segundo turno. El mayor ejemplo de ese sistema fue el difunto Job, Antonio López, vocero de los “inmovilizados” de “Lupe” que se agruparon en la Corporación Democracia.


La "Donbernabilidad": engendro de Luis Pérez

Se afirma que Medellín tuvo grandes éxitos en la reducción de las muertes violentas gracias al poder de Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna". Se plantea que fue una orden suya la que frenó la ola violenta. Se magnifca así el poder que este excomandante paramilitar ejerció en la ciudad; a esa capacidad paralela e ilegal se le conoce como la "Donbernabilidad", es decir, la capacidad de gobernar con Don Berna.

Aunque con tal expresión también se trata de desprestigiar al gobierno de Sergio Fajardo, lo cierto es que fue Luis Pérez quien firmó pactos oficiales con Don Berna. Medellín fue la única ciudad colombiana donde el alcalde firmó compromisos con un capo mafioso. Eso condujo a que aquí se creara un proceso de desmovilización perverso.

A casi 40 días de entregar la Alcaldía, en noviembre de 2003, Luis Pérez le cumplió a Don Berna y metió a la ciudad en el único proceso de desmovilización manejado localmente, con mucha negligencia de las instancias nacionales. Comprometió así al municipio, ofreció centenares de puetos de trabajo a los desmovilizados, y dejó embarcada y sin mucho margen de maniobra a la administración entrante.

Con ese proceso se legitimó como desmovilizados a narcos, sicarios y delincuentes y a una gran cantidad de jóvenes que, sin alternativas de empleo o de ingresos, se inscribieron en la lista de desmovilizados, como quien se inscribe en una rifa con la seguridad de que cada mes le llegará una mesada. Esa fue la posibilidad de "crecer el ejército de desmovilizados" y mostrar una fuerza que realmente no tenían estas organizaciones.

Pero, sobre todo, Luis Pérez orquestó el proceso que, en últimas, benefició políticamente a jefes narcos y sicarios de la llamada "oficina de Envigado", a Don Berna y sus muchachos. Desde entonces, el Alcalde Sergio Fajardo y su Secretario de Gobierno Alonso Salazar trabajaron en dos sentidos: de un lado, cumplir hasta donde fuera posible con los compromisos heredados como Alcaldía; pero, simultáneamente, "apretarles las tuercas a los desmovilizados" para que cumplieran sus compromisos y tratar de enderezar el entuerto de Lupe.

Así se gestó el enfrentamiento posterior entre la Corporación Democracia y el hoy alcalde Alonso Salazar, pleito que desembocó en el apoyo de los desmovilizados al mayor rival de Salazar y gran amigo de su causa, el derrotado Luis Pérez. En el 2007 ganó Salazar, aunque perdió en las zonas de mayoría alta presencia de desmovilizados.

¿Compró un ejército?




Todo indica que esas son las raíces de los rencores de los desmovilizados con Salazar. Pero sobre todo, esa es la explicación de los afectos que unen a Luis Pérez con los desmovilizados. Se necesitan. Ya la Fiscalía estableció que los “inmovilizados” de la Corporación Democracia lo apoyaron en su derrota del 2007.


Y parece que esta relación no la deterioró el tiempo sino que se fortaleció durante 8 años que llevan por fuera del poder en Medellín. Luis Pérez reconoce que muy cerquita de él está caminando hoy un candidato al Concejo de Medellín rodeado de gente de esta categoría. Miren lo que dice Lupe en SEMANA:
"Consultado por SEMANA, Pérez explica que no conoce al Viejo, pero que un candidato al Concejo que camina a su lado tiene contacto con él".

Insisto con mis preguntas del domingo: ¿Quién es "el viejo"? ¿De dónde proviene su poder? ¿Por qué le es tan familiar al candidato Pérez la relación de "un candidato al Concejo" con tan enigmático personaje? Creo que la Fiscalía debe llamar a Luis Pérez para que despeje estas dudas.
A la izquierda, el líder "comunal" que respalda a "Comunales con Luis Pérez";
A la Derecha, el exconcejal elegido ANTES de la Desmovilización por los paramilitares. Ambos personajes pasaron por la Corporación Democracia, respaldan a Luis Pérez y hacen cuenta regresiva porque creen que con él llegarán otra vez a hacer de las suyas desde la Alcaldía.

domingo, 2 de octubre de 2011

Según Revista Semana: Relación de Luis Pérez con paramilitares se estableció desde las elecciones del 2007


En su última edición la Revista Semana publica datos preocupantes sobre la relación entre el candidato a la Alcaldía de Medellín Luis Pérez, las bandas o combos delincuenciales y dirigentes comunales cuestionados.

En el artículo "Veto a campañas", la revista señala personas e identifica barrios donde algunas campañas, partidos o candidatos tienen prohibida la entrada. Según esta revista, la explicación simple y contundente de los "combos" es "Ustedes no pueden hacer campaña aquí. Nosotros ya tenemos candidato".

La información coincide con la denuncia hecha 15 días atrás por la Corporación CORPADES en la que su Director, Fernando Quijano, identificó 8 comunas y 3 corregimientos con esta problemática. Una diferencia clave es que Semana identifica básicamente que las campañaas vetadas son las de la ASI y el partido Verde en las Comunas Popular, Doce de Octubre, Villa Hermosa y San Javier; y el Partido de La U (Federico Gutiérrez) en la comuna Doce de Octubre y en Villa Hermosa, sector de La Sierra.

Semana ubica en la Comuna 8, Villa Hermosa, uno de los principales focos de presión contra las campañas que apoyan a Aníbal Gaviria. Allí menciona a líderes de la Corporación Democracia, "que terminó convirtiéndose, según la Fiscalía, en "el brazo político de la oficina de Envigado".

Una enigmática figura, clave en este entramado, es "El Viejo". Afirma Semana: "El gran señor hoy en la comuna es el Viejo, quien tuvo relación con aquella ONG (Corporación Democracia) e "incide en juntas de acción comunal y cooperativas de comerciantes". 

Preocupa mucho más la afirmación de Luis Pérez al ser interrogado por la revista al respecto: "Consultado por SEMANA, Pérez explica que no conoce al Viejo, pero que un candidato al Concejo que camina a su lado tiene contacto con él".

¿Quién es "el viejo"? ¿De dónde proviene su poder? ¿Por qué le es tan familiar al candidato Pérez la relación de "un candidato al Concejo" con tan enigmático personaje? Creo que la Fiscalía debe llamar a Luis Pérez para que despeje estas dudas. Esta afirmación confirmaría, a nuestro entender, las relaciones de Pérez con los paramilitares, como en su momento lo denunció el candidato al Concejo de Medellín por el Partido Verde, Yefferson Miranda.

El exdirectivo de la Corporación Democracia,  Luis Carlos Piedrahíta, que acompaña a Pérez, es líder de la comuna 6, aunque reside en el sector Centro oriental de Medellín, Comuna 9, Buenos Aires, dominios de "El Viejo". Pero en su comuna 6 Doce de Octubre, "los muchachos de los combos invitan a líderes cívicos a reuniones para promover un candidato al Concejo que adhirió a Luis Pérez".

Piedrahíta, ex directivo de la Corporación Democracia, aparece en un programa del Canal CNC, en Youtube,  acompañado de otros líderes comunales del Corregimiento de San Antonio de Prado y de la Comuna 13 San Javier, presidiendo una reunión en la que la Federación Comunal de Medellín ofrece su apoyo al "candidato comunal" Luis Pérez.

Pérez ya reconoce que salió corriendo de la Comuna 13 cuando se atrevió a visitarla por primera vez siendo Alcalde. También se jacta de ser el "pacificador" de la Comuna 13 con la tristemente célebre Operación Orión. Allí están vetadas algunas zonas para candidatos del Partido Verde.

Dice Semana que "Allí 'manda' alias Carlos Pesebre, que trabajó con los reinsertados y hoy es ficha del capo Sebastián. Líderes de la 13 dicen que jóvenes que trabajan con Pesebre les han mencionado que el candidato preferido para el Concejo es un conservador que apoya a Aníbal Gaviria". Jorge Mejía, gerente programático de la campaña de Gaviria  rechazó esta práctica.

 "Nosotros no permitimos que en aras de apoyar nuestra candidatura restrinjan el acceso a otros candidatos y rechazamos que personas cercanas a nuestra campaña tengan esos apoyos", dijo a SEMANA.

Curiosamente, Luis Pérez afirma que su gente también ha tenido restricciones en varias zonas de la ciudad, "pero no menciono los sectores para no estigmatizar ningún barrio".

Pérez atribuye la presencia de los paramilitares en su campaña a que ellos lo quieren mucho: "A mí los desmovilizados me quieren porque cuando fui alcalde empecé el proceso con ellos".

Eso sí, por alguna razón que él sabe, asegura que "si los desmovilizados lo apoyan desde la legalidad, tienen todo el derecho de hacerlo".

Contradictoria afirmación, pues lo que siempre ha considerado como un gran crimen en el caso de Salazar lo considera "normal" para su caso. Pérez atribuye su derrota en el 2007 al supuesto apoyo de los desmovilizados a Salazar. En la mencionada reunión donde nominaron a Pérez como Alcalde comunal, se le oyó decir que "nos tienen que ayudar a que no nos roben las elecciones como ocurrió en las elecciones pasadas".

La revista hace un recuento del "viacrucis" que vivió Salazar por el supuesto apoyo paramilitar para su triunfo y afirma que los hallazgos de la Fiscalía ofrecen pistas para entender lo que está ocurriendo en la campaña de 2011.

Entre otros, Semana destaca que "la Fiscalía encontró un acta de la corporación de los exparas de un mes antes de las elecciones de 2007, en la que consta que: "La Corporación Democracia decide dar su apoyo al doctor Luis Pérez y no al doctor Salazar".










¿A quién pondremos a manejar 16 billones de pesos?


Las dos opciones con mayores posibilidades de alcanzar la Alcaldía de Medellín en las elecciones del 30 de octubre próximo las encarnan Aníbal Gaviria y Luis Pérez. En uno de ellos quedará el manejo de la ciudad y todos sus recursos, estimados en 16 billones para los próximos 4 años.

El primero, Aníbal Gaviria, va en alianza con Sergio Fajardo a la Gobernación, lo que significa una propuesta política muy amplia, que incluye liberales, a la Alianza Social Independiente, el Partido Verde, conservadores y la gran mayoría del antiguo Compromiso Ciudadano. En manos de este sector político ha estado Medellín en los últimos 8 años, lo que ha llevado a la capital antioqueña a ser reconocida a nivel nacional y mundial como un modelo de excelente gestión pública.

El otro, Luis Pérez, el derrotado en 2007, se inscribió por firmas porque ningún partido quiso correr el riesgo de avalarlo. El popular Lupe reúne a lo más tradicional de la politiquería antioqueña, con un peso muy grande del conservatismo de Bello que está metiendo mucho la nariz en Medellín de la mano de la senadora Liliana Rendón. También hay noticias sobre relaciones de este candidato con grupos de muy dudosa reputación que pronto daremos a conocer.

Es bueno entonces repasar la hoja de vida de cada uno de ellos. Conocer su capacidad gerencial y su condición ética para saber por cuál votaremos con responsabilidad el próximo 30 de octubre.

Recomendamos dos artículos de reconocidos columnistas de la ciudad:

Ramón Elejalde hace un análisis de estos dos candidatos y de Federico Gutiérrez. Contrasta los retos de la ciudad con las capacidades gerenciales de cada uno. Concluye que Aníbal Gaviria es el mejor gerente para nuestra ciudad.

Pascual Gaviria repasa la experiencia de nuestras amadas Empresas Públicas de Medellín durante la gestión de Luis Pérez y expone cada uno de los "hitos" que la caracterizaron.  Es bueno recordar que EPM entrega al Municipio una gran cantidad de recursos económicos que hoy sirven para financiar muchos de los programas y proyectos de Medellín (Becas de educación superior, por ejemplo) y Antioquia (como Antioquia Iluminada, que lleva energía a zonas rurales apartadas y abandonadas por el Departamento).

Como socio que soy de esta empresa que se llama Medellín quiero un buen gerente. No quiero que mi platica se vaya por la alcantarilla o a los bolsillos de los corruptos.

Por eso leer estos artículos me ayudó a tomar la decisión. Y si usted tiene dudas, léalos pensando en la platica que cada mes le entrega a EPM en el pago de los servicios y lo que paga en impuestos.




Luis Pérez en EPM



Las elecciones implican siempre un ejercicio de memoria. Así como los candidatos tienen derecho a repetir sus aspiraciones, los ciudadanos tenemos algo de obligación para evitar que se repitan los desastres pasados. Y como las campañas son una foto con demasiados retoques, es más útil acudir a la cruda realidad de las administraciones pasadas.

EPM acaba de recibir una buena noticia por parte de las calificadoras de riesgo. Su deuda y sus bonos fueron certificados con un grado de solvencia que está un escalón por encima del que recibe Colombia, a la altura del que ha obtenido Ecopetrol. Por su parte la Corporación Transparencia Colombia le pone 95 puntos sobre 100 en su tabla de buenas prácticas corporativas, su autorregulación, sus canales de contacto con los ciudadanos.

Pero algún tiempo pasado fue peor. En marzo de 2003, durante la administración de Luis Pérez, la calificadora Duff & Phelps puso una advertencia sobre los riesgos que implicaba la inminente politización de la empresa. No era la única preocupada por el manejo irresponsable propio de un alcalde más en campaña que en gobierno, una campaña con plata ajena, por supuesto. La Superintendencia se servicios públicos anunciaba una auditoría internacional para revisar las cuentas y decisiones de EPM, y la comisión de regulación de energía alcanzó a multar a la empresa con 447 millones de pesos por sus métodos heterodoxos, por decir lo menos.

Según informaciones de prensa Luis Pérez colocó a más de 100 ahijados en EPM, pasando por encima de los procesos de selección y de los requisitos profesionales. Un primo suyo y un cuñado de su hermana fueron los botones de muestra de su dedo nominador en las oficinas del edificio inteligente. Recordemos que en la telefónica de Pereira nombró a una ingeniera química que fue destituida por gustos y gastos extravagantes. La tarjeta de crédito empresarial se pagó hasta una clase de esquí en un viaje de negocios a Chile. Apenas $34.408.000 era el saldo de la tarjeta al momento en que llegó la procuraduría y la destituyó e inhabilitó por 10 años. Era una más de las amiguitas de siempre bien rodeado ex alcalde de Medellín.

La amenaza era tal en EPM que los profesionales debieron crear un sindicato para defenderse del apetito burocrático y las decisiones politiqueras que se saltaban los filtros técnicos. Luis Pérez ha vuelto a hablar del tema de tarifas en esta campaña. Ya sabemos de qué se trata, ya conocemos su camino. Y el riesgo no es solo para Medellín, el departamento y el país -sobre todo ahora que se construye Hidroituango-, tienen mucho que perder con un administrador de tarima como presidente de la junta de EPM.

Liliana Rendón y los Suárez Mira se deben estar frotando las manos y ese ruidito tiene que servir como antídoto contra la desmemoria.




Medellín necesita un gerente

Autor: Ramón Elejalde Arbelaez 2 de Octubre de 2011
Tomado del Periódico El Mundo. Medellín

Durante los próximos cuatro años la ciudad de Medellín manejará un presupuesto superior a los 16 billones de pesos. Una cantidad de esa magnitud obliga a los medellinenses a buscar un alcalde con capacidades gerenciales, probado en la administración pública y de reconocida pulcritud en el manejo de los recursos del Estado. Medellín no se puede equivocar. Tres son los candidatos con mayor opción. 

Federico Gutiérrez es un hombre joven, con un gran futuro, es además una expresión de la nueva forma de hacer la política e intachable en sus comportamientos públicos y privados.

Cuida con esmero su imagen y no se ha dejado tentar por la politiquería tradicional.

El talón de Aquiles de Federico es su nula experiencia administrativa, como que no ha ocupado cargo público alguno.

Su labor pública se ha limitado a la función de concejal y, como ingeniero civil, ha realizado algunos contratos de interventoría.

Además, la opinión pública no lo viene beneficiando con su apoyo y de los tres con opción, es el de menos posibilidades.

Luis Pérez Gutiérrez ya fue alcalde de la ciudad y sobre su nombre se han tejido muchas leyendas y cuestionamientos, amén de conocidos despilfarros o intentos de despilfarro que en su momento la opinión pública rechazó: compra frustrada de una costosísima vajilla, viajes en vuelos chárteres fuera de la ciudad, compra de una motocicleta deportiva para su uso, contratos con reinas y viajes con ellas a playas colombianas, apoyo desmesurado a participaciones en reinados de belleza, escándalos de corrupción con algunos gerentes que lo acompañaron (léase Empresas Varias y Telefónica de Pereira).

A Pérez también le temen algunos funcionarios de Empresas Públicas por los reiterados intentos que hizo durante su gobierno de politizar una empresa tan cara a los intereses de los medellinenses y de los antioqueños.

No podemos olvidar que Luis Pérez acabó con el Instituto Mi Río, que ahora, en un acto tardío de arrepentimiento, quiere revivir.

Él también golpeó mucho la Secretaría de Tránsito de Medellín con despidos masivos de guardas.

No parece pues que sea Luis Pérez el hombre para manejar con eficiencia y esmero la no despreciable suma de 16 billones de pesos.

Algunos dicen que nunca ha sido sancionado. Sin embargo, Pérez hoy discute en la Justicia Contenciosa Administrativa una sanción que le impuso la Procuraduría por irregularidades en unos contratos de prestación de servicios.

Nos queda Aníbal Gaviria, de quien todos los antioqueños tenemos un grato recuerdo por la forma honesta y transparente como manejó los recursos del Departamento cuando se desempeñó como gobernador.

Por algo fue designado por la Fundación Colombia Líder como el mejor gobernador de Colombia durante el cuatrienio.

A Gaviria le rindió la plata de Antioquia durante su mandato, todos los alcaldes que compartieron período con él reconocen que el progreso de sus comarcas fue visible por la forma eficiente como se gobernaba. Ningún cuestionamiento público se conoció por su brillante labor.

Programas como Maná y Rutas de Vida han sido exhibidos por el actual mandatario de los antioqueños como programas banderas y dignos de imitar.

Pero no fueron los únicos aspectos exitosos del gobierno de Aníbal Gaviria: pagó una deuda histórica de Antioquia con el Nordeste, cuando depositó en una fiducia 42.000 millones de pesos para que se terminara la vía. Fue también artífice de las troncales de La Paz y del Caribe.

El programa de vivienda de Viva fue totalmente exitoso. Además, gobernó con las comunidades y periódicamente se sentaba con alcaldes, concejales y comunidades a proyectar las obras en los municipios.

Es decir, gobernó con absoluta transparencia y con la vigilancia de las mismas comunidades.

Tiene Aníbal Gaviria otra fortaleza: va en llave con Sergio Fajardo, prenda de garantía de que los dineros de Antioquia no se perderán ni terminarán en bolsillos de funcionarios o contratistas inescrupulosos.

Indudablemente Aníbal Gaviria es el gerente público que Medellín necesita. La ciudad no se puede equivocar.